El ‘hashtag’ perfecto

El mundo de Twitter no podría existir sin los hashtags. Se utilizaron por primera vez en 2007 en EEUU cuando un ciudadano de San Diego escribió #sandiegofire para difundir información sobre los incendios forestales en California. Desde ahí se empezaron a utilizar cada vez más en todo el mundo, hasta que se introdujo el concepto de ‘Trendig Topics’ (TT) en 2010 y empezaron a ser enlaces conectados. Cuando un hashtag se posiciona en el ‘top 10′ de lo más discutido en Twitter se convierte en TT, algo que  claramente acentuó aún más la importancia de este tipo de etiquetas.

icon.175x175-75Para quien no sepa de lo que estamos hablando (¡esperamos que sean pocos!), los hashtags son una palabra o una frase precedida por una almohadilla (#). Son muy importantes para identificar de forma rápida un tema de conversación o para poder encontrar de forma instantánea quién está hablando sobre algún asunto en particular.

No solo se utilizan en el mundo de Twitter ya que hace relativamente poco Facebook introdujo el uso de los hashtags en sus posts, aunque con un éxito más escaso. También es posible añadir la almohadilla en otra redes sociales, como por ejemplo Instagram. En este caso es posible encontrar rápidamente todas las fotografías etiquetadas bajo con un mismo término.

Pero, ¿cómo podemos crear el hashtag perfecto para nuestra próxima campaña de marketing digital? Aquí van algunos consejos que hay que tener en cuenta a la hora de escoger la etiqueta perfecta para lograr nuestro objetivo.

  1. Atención al tamaño:  un hashtag con éxito no puede ser demasiado largo. Twitter nos da la posibilidad de escribir nuestros mensajes en tan solo 140 caracteres y en esto hay que incluir la etiqueta, que claramente #nopuedesermuylarga. Lo mejor es elegir palabras cortas y fáciles de recordar.
  2. Cuida la ortografía: es fundamental cuidar el lenguaje y la forma de escribir. Tanto el mensaje, como el hashtag tienen que estar perfectamente redactados y sin faltas de ortografía.
  3. Sé original: hay que elegir etiquetas espontáneas, divertidas y especiales para que los usuarios las utilicen y las compartan.
  4. Fácil de memorizar: a veces, intentando crear una etiqueta corta, dejamos de lado que sea fácil de recordar. Es mejor que sean sencillas y originales que excesivamente cortas.
  5. Atención con las siglas: a veces, para acortar un hashtag se recurre al uso de siglas. Antes de optar por una etiqueta formada por siglas, asegúrate de que los usuarios puedan saber de qué son.
  6. Mayúsculas y minúsculas: Twitter no hace distinción entre mayúsculas y minúsculas, así que puedes aprovechar las mayúsculas para distinguir varias palabras dentro de un mismo hashtag.  De todas formas, suelen triunfar más aquellos que están escritos todos en minúscula (son más fáciles de teclear desde el móvil).
  7. Cuidado con las palabras ofensivas: hay que elegir palabras o frases que no sean ofensivas o tengan doble sentido en otro país. O a al contrario, a veces podemos jugar con con el doble sentido para crear hashtags irónicos y divertidos, pero sé respetuoso.
  8. No abuses: un mensajes de 140 caracteres cargados de almohadillas puede resultar bastante pesado. No llenes tus tuits de hashtags, uno o dos en casos extremos son más que suficientes.

#suerte!

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Sobre el autor

Periodista apasionada por el mundo digital, experta en generación de contenido y community management.

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